[b]Tras la decepcionante actuación de la Selección Mexicana de Futbol en Alemania 2006, ha llegado el momento de intentar asimilar y analizar con calma las cosas. Para esto, mediotiempo.com te presenta otro punto de vista, el de Ilie Oleart Boeufve, un especialista en marketing deportivo que ha colaborado en proyectos de cosultoría en equipo tan importantes como Paris Saint-Germain, Arsenal, Liverpool, Espanyol de Barcelona y en la rama directiva de varios equipos del futbol mexicano en divisiones inferiores.
Así, Ilie Oleart Boeufve, este especialista en el análisis deportivo realizó para una revista española el informe que te presentamos a continuación.
RAZONES PARA UN FRACASO CONTINUADO
Mientras los medios de comunicación y el ciudadano de a pie siguen aún comentando la actuación del árbitro en el pasado Argentina-México de Octavos de Final de la Copa del Mundo, y ya la Federación se apresta a iniciar una evaluación del técnico Ricardo Antonio La Volpe dirigida a dilucidar si éste debe seguir al frente de la Selección Nacional o no, ha llegado el momento, una vez digerida la derrota, de evaluar la actuación de México, no sólo en ésta última Copa del Mundo 2006 sino también de remontarnos en el tiempo y observar su rendimiento en las últimas citas mundialistas.
La realidad es que, más allá de las lesiones, las decisiones técnicas, los arbitrajes, y demás factores condicionantes en cualquier partido de futbol, la Selección Mexicana presenta un triste historial en las Copas del Mundo. Después de la ausencia en Italia 1990, el Tri sólo ha sido capaz de alcanzar la ronda de Octavos de Final en sus últimas cuatro participaciones (E.E.U.U. 94, Francia 98, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006). Así que, sea un buen o un mal desempeño el que Márquez, Borgetti y compañía han protagonizado en Alemania, no deja de estar en consonancia con el que sus compatriotas han venido desarrollando en los últimos quince años. Si traducimos a una escala de puntos los logros mundialistas de los equipos mexicanos, nos daremos cuenta de que países con un menor potencial como Holanda o Suecia han logrado mayores éxitos (por no hablar de algunos de los últimos Semifinalistas: Turquía, Corea, Bulgaria, etcétera).
¿Son los Octavos de Final una barrera infranqueable para México? ¿No existe el potencial como para armar un equipo que sea capaz de ir más allá? Analicemos algunos datos demográficos y otros relacionados con el mundo del futbol. De los dieciséis equipos que alcanzaron los Octavos de Final en Alemania, sólo Brasil supera a México en población. Países como Ecuador, Portugal o Suecia tienen una población inferior a la del Distrito Federal. Sobre el papel existe una clara correlación entre población y éxitos deportivos: entre los seis países con mayor población se encuentran cinco campeonas del mundo (Brasil, Alemania, Francia, Inglaterra e Italia) y... ¡México! Parece claro, pues, que un alto índice de población asegura una selección competitiva y con capacidad para alcanzar el cetro mundial. Excepto en el caso que nos ocupa. ¿Qué ocurre entonces?
Tal vez podríamos encontrar una respuesta en el hecho de que existen pocos aficionados al futbol en México. De nuevo nos equivocamos. Después de Alemania, Francia e Inglaterra, México es el cuarto país del mundo en lo que a futbolistas federados se refiere. Y eso si nos atenemos a los datos de la Federación Mexicana de Futbol, porque al igual que ocurre con la Confederación Brasileña de Futbol, sus cifras no merecen mucha credibilidad. Todo parece indicar que el número real de aficionados en ambos países es muy superior al que muestran las cifras oficiales.
A eso tenemos que añadir el hecho de que el futbol es más que un deporte en México. Es una pasión, un modo de vida, que queda reflejado en su omnipresencia en medios de comunicación, en la vida diaria, en las calles, y cómo no, en el dinero que mueve. México es uno de los países del mundo donde las empresas invierten más en patrocinios, las televisiones en derechos televisivos y donde la Federación nacional recauda mayores cantidades de dinero.
Incluso México está exento de algunos impedimentos que afectan a otras selecciones de gran potencial, como podrían ser la española, aquejada por los eternos debates políticos entre las comunidades autónomas que forman el Estado español. Tampoco podríamos hablar de falta de tradición futbolística, habiéndose fundado la FMF sólo una década más tarde de lo que lo hicieron la francesa, la brasileña o la española (1927 contra 1919, 1914 y 1913, respectivamente).
Así pues, ¿cuál es el problema? ¿Qué misterio impide a una selección nacional que lo tiene todo para estar entre las grandes alcanzar cotas vedadas hasta ahora? Esta es la pregunta que trataremos de resolver a continuación...
1. Escasa competitividad de la Liga mexicana
El primer factor que debemos analizar en este siguiente nivel de análisis son las competiciones en las cuales participan los jugadores mexicanos. Es evidente que un jugador que participa en una liga altamente competitiva y disputada como la inglesa, tendrá un nivel superior a un jugador que compite en una donde el nivel es muy inferior como la de Arabia Saudita, por citar sólo un ejemplo.
En este capítulo, conviene destacar la preeminencia de las llamadas cinco ligas grandes europeas. En esas cinco competiciones (Premier League, Bundesliga, Liga italiana, Liga Francesa y Liga española) participan casi la mitad de los jugadores que han disputado esta Copa del Mundo (347 jugadores sobre un total de 736 participantes). Pero lo que todavía es más sintomático: en esas cinco ligas juegan la casi totalidad de los integrantes de las selecciones de Brasil, Argentina, Italia, Inglaterra, Alemania, Francia, España y Costa de Marfil, además de un elevado número de jugadores de Suecia, Trinidad y Tobago, Holanda, Serbia y Montenegro, República Checa, Suiza, Croacia o Portugal.
México tan sólo tiene a tres (durante el Mundial) de sus jugadores participando en esas ligas altamente competitivas (Márquez, Borgetti y Franco), por debajo por ejemplo de países como Japón (dos jugadores en la Premier, uno en Francia y otro en Alemania), Corea (tres en Inglaterra y uno en Alemania) o Togo (nueve jugadores en Francia y uno en Inglaterra).
¿Significa eso que para tener un elevado nivel competitivo los jugadores mexicanos deben emigrar a Europa como en el caso de brasileños y argentinos? No necesariamente, si la liga mexicana consigue colocarse a un nivel suficientemente alto como para preparar a sus participantes para competir de tú a tú con las grandes potencias europeas y sudamericanas. En este Mundial de Alemania, sólo 24 participantes han disputado el pasado torneo mexicano (20 jugadores mexicanos y cuatro paraguayos).
Examinemos a continuación los principales problemas que aquejan a la liga mexicana:
Los intereses empresariales dominan la competición
En contra de la reglamentación de la FIFA, una sola empresa (Televisa) ostenta la propiedad de tres clubes (América, Necaxa y San Luis). Este hecho, único en el fútbol mundial, empaña el juego limpio y la debida competitividad que debe existir entre todos los equipos participantes. La Femexfut debería obligar a Televisa a desprenderse de dos de ellos y asegurar así una competición sana y exenta de intereses extrafutbolísticos. Por desgracia, el de Televisa no es el único caso que existe. Otros grupos empresariales controlan varios equipos de Primera, Primera "A" y Segunda División, creando de este modo una situación en la que unos pocos empresarios poseen y controlan el futbol mexicano.
Escaso interés por emigrar
Una forma rápida y segura de dotar la liga mexicana de un mayor nivel es que algunas de sus estrellas emigren algunos años al extranjero para incrementar su nivel de juego, conocer la forma de trabajar en Europa y regresar después para compartir los conocimientos adquiridos. Por desgracia éste no es un caso común. Tan sólo Hugo Sánchez y Rafael Márquez han tenido éxito en su aventura europea (y en menor medida, también Luis García), mientras que jugadores como Blanco, Germán Villa, Torrado, Borgetti, o Palencia no han logrado permanecer en Europa más de una temporada y con escasa participación en sus equipos.
Por otro lado, algunos jugadores mexicanos que tienen o han tenido calidad suficiente como para dar el salto (Salcido, Pineda, Pardo, Oswaldo, Guardado) no se han decidido. El dinero que reciben y el trato que se les dispensa en México no compensan el riesgo de probar una aventura difícil, dura y arriesgada.
Ascensos y descensos
El actual sistema de ascensos y descensos está orientado a mantener el status quo del futbol mexicano. Al establecer que sólo un equipo desciende cada temporada y en base a un porcentaje extraído de sus resultados en los últimos años, se pone en funcionamiento un mecanismo que impide que los grandes clubes sufran riesgo alguno de descender de categoría, manteniendo durante décadas a los mismos equipos en lo alto. Tan sólo la MLS (Major League Soccer) estadounidense está organizada bajo un sistema similar, lo que ocurre es que, en su caso, esta estructura tiene una clara inspiración en su tradicional organización deportiva (organizaciones empresariales que controlan las competiciones profesionales –NBA, NFL, NHL-, que se alimentan de los deportistas provenientes de las universidades).
En el extremo opuesto, las ligas europeas en su totalidad establecen un sistema de descensos que provoca una competitividad renovada cada temporada (y, de paso, un mayor atractivo para el espectador). No hay porcentajes, todos los equipos comienzan de cero cada año, y tres equipos descienden al acabar, dejando lugar a tres nuevos participantes provenientes de la categoría inferior. En estas competiciones europeas, es extraño encontrar un partido donde ambos equipos no jueguen al máximo de sus posibilidades, donde no exista tensión en el juego y donde no haya algo en liza (entrar en competiciones internacionales, evitar el descenso). En México, por el contrario, algunos equipos con buen porcentaje, en el momento en que son conscientes de que ya no tienen posibilidades de acceder a la Liguilla, pierden todo interés en la competición y su nivel de juego baja dramáticamente.
Algunos de ellos, incluso, ante las dificultades financieras, no refuerzan sus planteles en caso de tener un buen colchón de puntos en el porcentaje, dan por perdidos un par de torneos y luego se reincorporan al nivel competitivo habitual. Algunos equipos han mostrado un nivel pésimo en los últimos 4 torneos, pero ahí siguen compitiendo a pesar de lo poco que han demostrado y de los pobres resultados cosechados. En Europa, una mala temporada acaba con un descenso a Segunda División. Por eso, todos los equipos se refuerzan constantemente, buscan una mejora constante y disputan sus partidos con la máxima atención.
2. Categorías inferiores
No sólo la Primera División mexicana presenta graves deficiencias en cuanto a sistema de competición. Toda la organización del futbol mexicano se asienta sobre graves errores, posiblemente provocados por los intereses empresariales que lo dominan.
En México, la estructura futbolística es la siguiente:
-Una escasa competitiva Primera División
-Una división de Primera "A" limitada a menores de 23 años, tres extranjeros (uno de ellos menor de 23… ¿con qué finalidad? ¿formar talentos jóvenes para otras selecciones?) y un número limitado de jugadores mayores
-Una Segunda División donde sólo pueden participar menores de 21 años
-Y una Tercera destinada a menores de 19 años
El encomiable objetivo de esta caótica estructura es favorecer la aparición de jóvenes talentos. Así, la Primera "A", la Segunda y la Tercera División están destinadas a los jugadores jóvenes. Buenas intenciones, pésima aplicación. Esas categorías inferiores presentan gravísimas deficiencias (lamentable estado de los terrenos de juego, malos arbitrajes, escasa capacitación de los entrenadores) que desembocan en un inevitable resultado: el pésimo nivel de juego y la escasísima competitividad de esas categorías.
Una vez más, conviene mirarse en el espejo europeo para descubrir los propios defectos. En las estructuras futbolísticas de los países con las cinco ligas más competitivas del mundo, no existe límite alguno de edad en las categorías inferiores. Eso provoca una situación inversa a la que existe en México y que redunda en unos mejores resultados: la media de edad de los jugadores que participan en las categorías inferiores es similar o incluso mayor en algunos casos a la media en las máximas categorías. Este fenómeno tiene fácil explicación: asistimos año tras año a un paulatino rejuvenecimiento de los jugadores de mayor nivel (por citar algunos ejemplos de futbolistas mundialistas en edades entorno a los 20 años: Cesc Fábregas, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Van Persie, Robben, Theo Walcott, Rooney, etc.), lo cual implica que alcancen su máximo nivel antes (alrededor de los 26: Zidane, Henry, Ronaldo, Ronaldinho, Ballack, Totti, Del Piero, etc.) y un declive prematuro, hacia los treinta. Esto implica que los mejores jugadores (jóvenes y maduros) compiten en los primeros niveles, mientras que jugadores que ya se encuentran en declive acaben sus carreras profesionales en Segunda División.
Exactamente lo contrario de lo que ocurre en el futbol mexicano, donde los mismos clubes y un vasto número de jugadores en declive acaparan la Primera División y no dejan plaza para otros jugadores más jóvenes. Eso por no mencionar el drama de todos aquellos jóvenes retirados prematuramente por no encontrar plaza en la división superior, y a los que no se les dio la oportunidad de madurar.
Conclusión
Los resultados cosechados por México en los últimos mundiales demuestran que sus actuaciones no han estado a la altura del potencial que tiene el país en términos demográficos, históricos y futbolísticos. Como vimos, esto se debe a dos factores principales: la escasa competitividad de la liga mexicana y el caótico esquema organizacional de las categorías inferiores.
¿Qué deben hacer los dirigentes mexicanos si no quieren que los más de cien millones de mexicanos que han seguido apasionadamente a su Selección en Alemania 2006 presencien otro fracaso en Sudáfrica 2010? Asegurar una competición justa y sana, darle espacio a los jóvenes eliminando los límites de edad que atenazan al futbol mexicano, premiar a aquellos equipos que merecen los ascensos y castigar con el descenso a aquellos que no han hecho méritos suficientes, y de este modo, tal vez dentro de cuatro u ocho años estemos viendo al Tri disputar una final y, porqué no, ganarla.
Los últimos 5 Mundiales de los países que jugaron Octavos en Alemania 2006
Población
Edad media:
Pais: Ucrania 46,710,816 2,765 [26.00 Pais: Australia 20,264,082 403,000 27.96
Pais:Ghana 22,409,572 15,000 24.70 4
Pais: México 106,202,903 1,400,000 27.30 1927
Pais:Ecuador 13,547,510 31,000 26.52
Pais:Portugal 10,605,870 97,635 27.91
Pais:Francia 2,200,000 28.65 22 .
Pais: Brasil 186,112,794 12,000 28.35 52
Pais: España 40,397,842 512,790 25.61
Pais: Suecia 9,016,596 200,000 27.48 20
Pais: Alemania 82,431,390 6,300,000 26.43
Pais:Italia 58,103,033 526,000 28.26
Pais: Suiza 7,523,934 230,000 25.30
Pais: Argentina 39,921,833 540,000 26.26 Cuartos 1893
Pais: Holanda 16,491,461 1,050,000 26.48 1889
Pais: Inglaterra 60,441,457 1,700,000 25.30